viernes, 17 de julio de 2009

El regalo

Extendió su mano y le acercó la diminuta caja. En sus ojos había ofrenda. Estaba envuelta con papel de seda carmesí, la caja, no ella. Ella vestía simple, lo cual exaltaba la extravagancia del regalo. Finos cordones dorados la recorrían de norte a sur y de este a oeste, dibujando así una cartografía de ríos brillantes sobre el paño de sangre. El tomó su mano, la acercó hacia sí y cuando tuvo el objeto a una distancia prudente lo deshizo de su isa dejando así la mano desnuda e inerte y al par de ojos a la espera de un gesto. Era tan liviana que parecía flotar sobre su palma. No hacia falta abrirla para percibir que allí dentro se escondía tímida el alma dueña de esos ojos y de esas manos. La belleza que emanaba el pequeño cofre sólo podía ser la transfiguración de esa maravilla que silente guardaba. Desató uno a uno los moños y fue descosiendo el delta dorado. Sus manos sintieron la suavidad del papel el cual dócil se deshizo entre sus dedos para convertirse en una catarata de confeti que llenó el aire de un espíritu de celebración. Cuando el interior de la caja quedó finalmente al descubierto una mueca de dolor y asco ensombreció el rostro del agasajado, como si su cara fuese un espejo y su reflejo el delator de la realidad aberrante que lo sorprendía en sangre fría y lejos de esa imagen quieta de la caja carmesí y oro que había acunado expectante en sus manos. No había el brillo ni la candencia que anunciaba sino la indefectible desgracia de que las cosas que se auguran más bellas a veces al descubrirles el velo no son más que un hombre elefante.

18 comentarios:

Antonella dijo...

Bello texto. y cuando terminé de leerlo me vino a la mente la frase "No todo lo que brilla es oro", aunque muchas veces nos parece que sí lo es, pero terminamos por defraudarnos. Un besito(:

Eusebia Florestán dijo...

En "Un hombre vivo", Chesterton dice en boca del protagonista que "todo lo que brilla es oro" por eso le damos el valor. Parte del hecho de que al valorar algo lo convertimos en oro... y no como siempre pensamos que porque es oro le damos valor. Me parece súmamente profundo el concepto... bueno, como Chesterton mismo.
Me encantó y me dejó pensando tu texto. Saludos
Eusebia.

Cecy dijo...

Me gusto.
A veces detras del velo, esta la realidad y esa es a que cuenta, guste o no.

Besos.

Interrogante dijo...

Y cuantas cajas con "hombres elefantes" que uno se encuentra... Muy lindo el relato, muy prolijamente escrito aparte. Un gran saludo... ;)

Ignacio Reiva dijo...

Que bella e increíble forma de describir el error de enamorarse del envoltorio. El envoltorio se pinta, se tiñe, se decora con hilos dorados, con moños. Triste destino del que espera que el envoltorio sea el augurio del contenido. Un gran beso.

Soophiee dijo...

Excelente.
Una "metAfora" que describe un envoltorio.
No todo lo que brilla es oro.
Un envoltorio muy bello, muy extravagante quizas no contiene ese "algo" que pues, deberia ser semejante.
Me encanto esta entrada!
Besos!
Adios
Sophie
buenas vibras!

gabriel dijo...

hombre elefante... me hiciste acordar a esa peli.... excelente....
abrazos digitales...

maalexandra dijo...

por eso no me gusta abrir los regalos delante de mucha gente*

besosdulces*

Fractured hand. dijo...

Le regaló la realidad, y es que a veces es amarga; y duele.

Amaya dijo...

Por eso yo prefiero no crearme falsas expectativas, la decepción no es plato de buen gusto.
Magnífica la redacción,la creación del ambiente y el desarrollo
Muy buen relato
Mil besos para tí

Daniel dijo...

Hermoso escrito
Nos has acercado..

Te dejo mi abrazo.
Dani..

Germán dijo...

Muy lindo texto....

Virginia dijo...

Superficialidad. Eso fue lo que puedo interpretar. Quizás muchas cosas por fuera son hermosas y por dentro realmente apestan. AL igual que las personas. Besos.

unapareed dijo...

No busques respuestas en el envase (8)
Este texto es una viva imagen, o metafora de lo que es una persona, puede ser muuuuuy linda, pero por dentro? Es un asco.
Besos=)
Buen texto!

la chica pirata dijo...

Genial! te saliste con este texto. he podido imaginarmelo de principio a fin.

Un beso!

Lucía dijo...

Impactante sentencia.
Me gustó tu blog.

Un beso

-Pato- dijo...

Me gustó este relato, siempre es necesario dejar caer un par de capas para ver qué es lo que hay realmente detrás.

Buen regalo el de tus letras.
Besos.

Beth dijo...

cuántas veces nos ha pasado eso carayyy...nos imaginamos e idealizamos demasiado...al final nos damos cuenta del error

...BESOS