martes, 7 de agosto de 2012

Una ducha fría para el amor


Pongo la traba y me desnudo el cuerpo para convertir mi piel en la de una gallina y así sentir el filo de las plumas hacer tiro al blanco con las yemas de mis dedos. Cambio todo el calor de este abrigo por el frío que antecede a la cosquilla y espero ansiosa el despojo que devuelve la ausencia de caparazón y velo. Elijo la vergüenza del espejo que delata el pezón sorprendido, el vello eléctrico y la novedad antes del escondite fácil de mirar hacia el costado distraído. Y entre gota, mirada y caricia ganarle a esta anestesia con sensaciones térmicas.  

domingo, 5 de agosto de 2012

Pez

Escribirte es sinónimo de menguarte
o vivir la muerte de un pez en repetición, 
con la boca siempre irresponsable 
y el cuerpo en anticipada conmoción. 


Si en el juicio el vencedor es mudo 
se pierde la palabra y se erige un escudo 
que abre paso a lenguas nuevas 
que laman las heridas y el desazón. 


Y el rezo evoca un utópico futuro 
para descubrir nuevamente el desnudo 
que venza la rigidez de esos moldes 
que hoy son peceras sin sol. 


Porque si algo me gusta de enamorar al mar 
es no saber con absoluta precisión 
si le gusta más que lo elogien por su belleza, 
o prefiere perderse en su profusión.

domingo, 10 de junio de 2012

Daño

La premeditación que antecede al daño es la que aporta el sema de intención que exacerba el resultado del mismo. Si partimos de este enunciado, podemos diferenciar dos clases de atentados: el que se encuentra motivado por un deseo oculto previamente gestado en la voluntad del actor y el que deviene de un impulso generado por un estímulo interno o externo que sucede espontáneamente, por lo tanto que no fue planificado. La problématica entonces recae en saber identificar la génesis del acto para luego poder realizar un juicio justo y no basar en análisis en el producto de la acción sino en las motivaciones originarias que mediaron de combustible para el logro de la misma. A veces no se necesita más que observar para poder ver.

domingo, 22 de abril de 2012

Enumeración caótica

El preaviso de nostalgia de los besos que nos quedaron en espera.
El síndrome de miembro ausente que me veja entre sábanas por las noches.
Que no me alcancen las frazadas para arropar este frío criminal.
La manta a medio tejer y no encontrar la caja de fósforos.
Una valija de recuerdos con la etiqueta colgada aún.
Un futuro imperfecto con falta de sujetos que lo conjuguen.
El aborto del amor.

viernes, 20 de abril de 2012

Demasiados interrogantes

¿Para qué imponer un toque de queda cuando no hay quien lleve a cabo la vigilia?
¿Por qué esperar al desamor para que dejes que mis palabras escriban sobre tu piel?
¿De qué hablamos cuando nos entendemos por completo?
¿Quién sos vos en consecuencia de mí?
¿Por qué me vuelvo prolífera sólo con la amenaza de tu ausencia?
Si la respuesta es destino, estás frita angelita.