viernes, 29 de mayo de 2009

Más mía

Nunca íbamos a saber en ese momento que estábamos ante la presencia de un genio. Pero no hablo de esos genios a los que se les puede medir la inteligencia por un IQ test sino de esos que emanan cierta aura flotoaérea iridiscente que trasmite un “calláte la boca, más respeto”. Y así se movía ella por el sendero vital. Mitad caminaba con los pies, mitad levitaba con su propia temperatura espacial. Era el último eslabón de su propio ecosistema. Un espécimen raro aunque bellísimo. La reina esporádica del minuto que marcaba el reloj. Se quedaba corto el diccionario en sinónimos para describirla. Y yo me regodeaba impunemente de que sea sólo mía, ignorante de su don y así más mía todavía.

Come and rest your bones with me

martes, 26 de mayo de 2009

Segundas veces

Apenas saboreó las palabras saliendo de su boca supo que éste era un replanteo pretérito, uno de esos crímenes a los que ya se les impartió la debida justicia y cuya sentencia había sido esquivada con atino. Igual ella era nueva. Nunca había pronunciado los fonemas en cuestión y se sentía con derecho a resucitar la jurisprudencia legada por su predecesora víctima. Saberse usuaria de argumentos perdidos la llenaba de un sentimiento de temprana derrota, como el de un condenado que pide perdón porque es lo único que queda por hacerse, aunque esto no modifique el castigo. Pero se mantenía estoica ante su decisión, espalda erguida y piernas de mármol. Una estatua griega con más voluntad que belleza.

sábado, 23 de mayo de 2009

Susanita

Mi platonia, mi venusina.
Hermosea desde el alba hasta caer el día.
Mi bellísima, mi helénica.
La potencia de mis fraseos.
Mi histriónica, mi milenia.
La guardiana de mis verdades.
Mi dalila, mi amorosia.
La regla que mide mis enjuiciamientos.
Mi Susanita, mi ortodoxia.
La verduga de mis libertinajes.
Mi angélica, mi ave Purísima.
El espejo que refleja mis razones.
Mi sacerdotisa, mi amiguísima.
La mano que nunca cesa de rescatarme.

lunes, 18 de mayo de 2009

Existencia artefacta

Tengo una gotera en la frente
Y bajo mi cama un cementerio de ideas.
Lapidarias y mudas ideas.
Cubiertas de pluma y de polvo.

Mis sueños son jabonosos.
Pegajosos sueños sin repuesto económico.
Descartables y exfoliantes.
Ramillete de historias vencidas.

Mi cabeza es un cenicero.
Se me hace humo la boca.
Tengo la lengua expuesta,
Desgastada y en degrade mortal.

En mi escritorio guardo tus ojos.
Abro el cajón de cuando en cuando.
Tus ojos negrita o cursiva.
Y me doy un banquete visual.

sábado, 16 de mayo de 2009

Agradecimiento público

Gracias a mi amor por ser tan celadora de mis caprichos y regalarme para nuestros 8 meses (de ser nosotras) uno de los libros que sé con sólo oler la tapa que se convertirá en mi favorito. Tengo en mi pieza, a veces en mis manos y por siempre en mi memoria los “Papeles Inesperados” de Julio Cortázar y soy feliz.


viernes, 15 de mayo de 2009

La espada en la piedra

Me siento a esperar las palabras.
Naranja es el color de mi prosa.
Fosforece.
Invoco a tu dios y me echo a llorar.

Azul es el color de tu olvido.
Perfora.
Solo queda rendirme ante tu culto
Girasoles lunares.

Mi deseo recorre la ucronía de nuestra historia.
Utópica.
De manzanas perfumadas y azar.
De libélulas rotas y cruz.

Blanco es el color de mis manos.
Encandila.
Las palmas gastadas, romas.
Los dedos ajados, ralos.

Una piedra en la lengua.
Y en la piedra, la espada.

martes, 12 de mayo de 2009

8am a 9am

8am suena el despertador y mi cuerpo se remueve en la modorra de dejar tus huesos desprovistos del calor de los míos. Te toco el hombro y ya sabes que es el snooze de abrazarme de atrás y que conciliemos ese dulce sueño de 15 minutos que me separa de tocar el piso frío con los pies aún dormidos. 8:15am vuelve a sonar la chicharra y abro un ojo. Doy gracias que te rodea la paz y que tu aliento tibio se abre camino entre la escarcha de la mañana. Te respiro un poquito para absorber tus sueños y cruzo los dedos del pie derecho para que mi presencia flote en esa materia onírica que nos separará hasta que el día vuelva a cruzarte en mis ojos. 8:20am me levanto de la cama. Revuelvo entre la ropa que se amaneció en la silla buscando cualquier cosa que ponerme, porque a esta altura ya ni me importa lo que visto. 8:25 termino de ponerme la media izquierda y arrastro mi cara de almohada hasta la heladera la cual despojada de cualquier alimento perecedero me obligará a desayunar nuevamente de paso. 8:30am me cepillo los dientes de parada mientras me aseguro de haber puesto en la bolsita de viaje el té, las sopitas instantáneas y la botella de agua. 8:40am vuelvo a irrumpir tu velada con la cama para observarte por escasos segundos de lejos y luego dejarme abalanzar sobre tu cuerpo inmovilizado por la pila de frazadas que coloqué tiernamente antes de abandonar nuestra nave especial. Estás dormida, me besas dormida, me sonreís con dientes de dormida pero nunca te vi más bella que en ese momento irrepetible donde la noche todavía se pega en tus ojos y tu piel tiene gusto a tela. 8:50am bajo las escaleras, lentes en mano, MP3 prendido y me enfrento a la rutina con sabor a vos.

Dos que se quieren se dicen cualquier cosa

lunes, 11 de mayo de 2009

Hoy

En mi cabeza siempre van a sonar otras canciones
y hace dos grados menos que afuera.
Y tengo unas ganas tremendas de elegir todo de nuevo
o borrarme la carne vieja de este esqueleto.
Ser piedra que espere y no sangre,
disolverme en un reloj de arena.

sábado, 9 de mayo de 2009

Como somos

Me gusta más que te guste por lo que soy que por lo que puedo llegar a ser. Porque los futuros quedan casi siempre inconclusos y somos más bien de carácter perezoso para los cambios. Que me digas que me ves linda cada dos por tres es mejor que me repitas todos los días que soy hermosa porque ambas sabemos que no es cierto, a menos que estemos hablando de una hermosura más metafísica que abarque aspectos no perceptibles a simple vista por el ojo humano. Que algunas veces mi presencia se te haga poco soportable es mejor que si estuvieras a gusto con cada vaivén de mi personalidad la cual alberga senderos oscuros y molestos hasta para mí. Que articules alguna palabra que me obligue a recurrir al diccionario me estimula más que si tu léxico fuera finito y predecible porque eso me indica que hay cosas que pueden todavía llegar a asombrarme de tu inteligencia. Que sigas volviendo a mi casa después de trabajar día tras día es mejor que impongas un tiempo nulo entre vos y yo porque las dos sabemos que no es lo que dicta el impulso sino lo que fabrican las reglas generales de una relación. Que tu sonrisa a veces se tuerza en mueca es mejor que la falsees para que quede tersa porque te conozco débil y ciclotímica y se que así me revelas que conmigo sos como sos, así como me gusta que vos seas, y no como te quiero yo.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Un encare

Me acerqué y te miré de lejos.
Me costaba un poco ver tu belleza.
Tu yugular latía un baile
Y a mi se me dió por hincar el diente.
Bailemos pegados.
Despojados, despeinados.
Yo te sostengo la cartera.
Vos cosete a mi cadera.
Y así un son canción temón
Que hace tris trizas la ocasión.
Que si vengo acá siempre no importa.
Hagamos la tertulia corta.
A mi me invita tu boca invicta.
Que besos y lengua dicta.
Poneme en frecuencia
Que esto no es ciencia.
Más bien vale la ocurrencia.
Que dejes revelar tu esencia.
No me hables de mi nombre
Que mi anonimato no te asombre
Dame de probar tu piel
Que es miel, clavícula fiel.
Y en un una vuelta de timón
Naufragues líbera a mi rincón.

Coronas Coronadas

sábado, 2 de mayo de 2009

II V

A veces pienso que soy tan simple que en una hoja en blanco me pierdo y es por eso que tengo la necesidad de tener siempre renglones que me acompañen y me deliñen. Y también pienso que soy lisa como un libro y por eso me doblo y me siento más vieja mientras más quieta. Desearía que me añejes como el vino para permanecer años en tus sienes y servirte banquetes importantes, cumpleaños, fechas patrióticas y aniversarios suntuosos. Querría por un momento, pero sólo un momento, ser la migraña que te impide ver y dormir, para bloquearte las venas con mi exactitud dolorosa y luego aliviarte en un suspiro medicamentoso.
O simplemente quisiera alterar el curso natural de las cosas, tus cosas.