sábado, 2 de mayo de 2009

II V

A veces pienso que soy tan simple que en una hoja en blanco me pierdo y es por eso que tengo la necesidad de tener siempre renglones que me acompañen y me deliñen. Y también pienso que soy lisa como un libro y por eso me doblo y me siento más vieja mientras más quieta. Desearía que me añejes como el vino para permanecer años en tus sienes y servirte banquetes importantes, cumpleaños, fechas patrióticas y aniversarios suntuosos. Querría por un momento, pero sólo un momento, ser la migraña que te impide ver y dormir, para bloquearte las venas con mi exactitud dolorosa y luego aliviarte en un suspiro medicamentoso.
O simplemente quisiera alterar el curso natural de las cosas, tus cosas.

7 comentarios:

Miguel dijo...

Esa última idea es muy buena.

CINCO POR UNO dijo...

alterar el curso de tus cosas.
Tu presencia seguro que lo logra, al menos tus escritos lo hacen.

eliú dijo...

cosas no tan impropias

Donna Helena dijo...

"O simplemente quisiera alterar el curso natural de las cosas, tus cosas."
Me mató eso.

Bárbara dijo...

el curso natural de las cosas...
que dificil eso... me hace pensar...
un besoo
muy bueno como siempre! =)

ai dijo...

se puede alterar el curso.. hermoso post, como siempre..

besos..

[a mi me gusta mas bien simple antes que complicado..]

Literato dijo...

Y si en vez de desear tanto fuese él quien se preocupara por tomar el timón del barco y dirigir su rumbo a vos.

Pienso, pensamiento personal, que a esta altura de mi vida (37) hay cosas que quiero que los demás empiecen a hacer. Tal como navegar con rumbo a mí. No me quejo, me ha dado resultado =)

Saludos.