lunes, 20 de abril de 2009

Suicidio

Una libélula zumba sonetos que a esta hora aburren.
Y tu colmillo se clava hondo en mi conciencia.
Migrañas sanadoras y palidez.
Mi esternón y mi vicio al cigarrillo.
Las paredes se comen de a poco mi cuarto.
El polvillo subraya este asma recurrente.
Locura fingida, el horóscopo del día.
Una promesa de amor y al final, el castigo.
Un grillo toca los violines.
La hiedra crece entre mis piernas.
El sol no volverá a brillar jamás en estos ojos.
Y ya no soporto la oscuridad.

1 comentario:

eliú dijo...

asuuu....

"...tu colmillo se clava hondo en mi conciencia..."
"...Una promesa de amor y al final, el castigo..."
"...La hiedra crece entre mis pierna..."




genial